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martes, 25 de julio de 2017

EVITA QUE LAS DISTORSIONES NATURALES DEL PENSAMIENTO TE ACABEN ARRUINANDO LA VIDA


Un simple pensamiento puede hacer de un día maravilloso un día pésimo, pasando de la felicidad al malestar en apenas segundos. No obstante, en la mayoría de ocasiones no nos damos cuenta de ello, de modo que nos acabamos viendo arrastrados por esa desazón sin saber ponerle freno y sin detectar que, en caso de que hubiéramos actuado a tiempo, no nos sentiríamos como nos sentimos ahora.

En psicología, a este tipo de pensamientos se les denomina “distorsiones cognitivas”, siendo las más relevantes:

1. Polarismo
Es el pensamiento del “todo o nada”, “blanco o negro”, sin darnos cuenta de que la vida tiene una amplia variedad de grises. De esta manera, cuando nuestros resultados no han sido lo que esperábamos (éxito) lo consideramos un auténtico fracaso.

Por ejemplo, si habías estudiado mucho para un examen y saliste con la idea de que ibas a sacar un 10, porque habías respondido a todo bien, pero en realidad sacas un 8, para ti es un fracaso, sin darte cuenta de que es una nota muy alta, y que debería ser objeto de tu satisfacción. O, un día, a tu pareja, que lleva toda la semana con mucho trabajo, se le olvida darte las buenas noches porque se queda dormido en el sofá, de modo que tú piensas “siempre hace lo mismo”, “no le importo nada”, “cómo puede irse a dormir sin darme las buenas noches”… Cuando en realidad es una mera excepción justificada.



2. Debería, tendría…
Enunciar las frases con este tipo de verbos genera una obligación cuya consecuencia a nivel emocional en caso de no realización de la misma es la culpa, frustración, resentimiento. Trata de evitar estos verbos en tu pensamiento.

Por ejemplo, si dices “debería llamar a mi amiga a ver cómo está” o “hoy tengo que ir al gimnasio”, si luego no la llamas porque no has tenido tiempo o no has ido al gimnasio porque no tenías ganas, al haberlo enunciado como una obligación, eso genera en ti una sensación de incumplimiento que aboca al fracaso absoluto. No obstante, si las sustituyeras por “podría”, si finalmente no lo haces, piensas que no lo has hecho porque no has podido o no has querido, y que ya lo harás en otro momento, no siendo una obligación incumplida.



 3. Error del adivino
Es una conclusión apresurada por la que prevés que las cosas resultarán mal, y además estás plenamente convencido de que tu predicción es un hecho establecido.

Por ejemplo, como no has tenido tiempo para estudiar un examen, das por hecho que lo vas a suspender, de modo que ni te presentas; o, si tienes que hacer una exposición en el trabajo, estás seguro de que te vas a poner nervioso y de que no te va a salir bien, de forma que ya casi ni te la preparas; o, si te caíste un día en unas escaleras de casa de tu amiga, cuando vas ya no las subes, o las subes con mucho cuidado, porque estás plenamente convencido de que si te caíste una vez, te volverás a caer.


 4. Filtro mental
Es una abstracción selectiva por la que escoges un solo detalle negativo y te fijas exclusivamente en él, de modo que tu visión de toda la realidad se torna una derrota. Olvidas todo lo positivo que hay, para centrarte en un solo motivo negativo, lo cual empaña el resto de triunfos.

Por ejemplo, has tenido un día bonito en el trabajo, has quedado con tus amigas para comer, has ido de compras por la tarde… Y, al llegar a casa, tu pareja ha tenido un día horrible y está enfadado porque se te ha olvidado comprar pan para mañana, y esa discusión empaña toda la felicidad de tu día.

O, invitas a tus amigos a ver tu nueva casa y les preguntas que qué tal les ha parecido, y todos alaban lo magnífica que es y lo bien decorada que está. Sin embargo, uno de tus amigos te comenta que para su gusto el salón tiene demasiado color, mucho estampado, y que a él le gustan más los espacios en blanco porque dan más serenidad. Te quedas con ese comentario negativo y ya todo lo positivo que te han dicho ha desaparecido, sólo te importa que no ha gustado a todos el salón, y que algo está mal.



5. Razonamiento emocional y descalificación de lo positivo
Piensas que tus emociones negativas reflejan necesariamente lo que son las cosas en la realidad, rechazando todas las experiencias positivas al entender que “no cuentan”, por una u otra razón, manteniendo una creencia negativa.

Por ejemplo, tienes dolor en una mano y empiezas a emparanoiarte pensando que te la has roto, que te la van a tener que escayolar, y además es la mano que tú utilizas para todo, y quizás si no suelde bien el hueso te tendrán que operar, y cuanto más lo piensas más daño te hace… De lo que no te das cuenta es de que te duele tanto porque tú le das importancia a ese dolor, de que seguramente sea mucho menos de lo que estás pensando, y de que si tanto te doliese no podrías aguantarlo. No obstante, tú te quedas sólo con lo negativo, y ese es el resultado de tu situación actual.



Reflexión del día: “Deja salir a tus miedos para que tus sueños puedan entrar”


martes, 18 de julio de 2017

EL AMOR VERDADERO ES UNA BRÚJULA QUE NOS HACE PERDER EL NORTE


Pasamos por la vida viviendo en automático, intentando cumplir los patrones de felicidad preestablecidos y desengañándonos al comprobar que el pastelón que Disney ha grabado en nuestras retinas es eso, pura ficción.

Tradicionalmente, desde pequeños nos han inculcado la idea de “cásate y ten hijos”, una buena variante del “creced y multiplicaos”, y desde la infancia vivimos con una idea preconcebida y mayoritariamente seguida de “me haré mayor, me casaré y tendré hijos”, como si ese fuera el fin último del hombre.

A partir de ahí, tienes dos grandes posibilidades: Dejarte llevar por la corriente mayoritaria y hacer “lo que toca”, o ser de esas minorías cuyos valores morales son relegados de forma inconsciente en la sociedad, que deciden hacer lo que les da la gana y luchar por el que es su sueño (y no el que debería ser).

Esos seres diferentes a los demás tienen su propia moralidad, sus propios valores y unos fines muy claros: Decidir su vida en base a lo que les apetece hacer en cada momento, sin dejar que la opinión ni la existencia de nadie puede llegar a virar su dirección. Así, se aprovechan de los puntos débiles de los demás para fortalecerse como personas, pero como una simple y llana estrategia, y no como personas sin escrúpulos.

No obstante, el amor llega, y llega para todo el mundo, incluso también a estas personas más fuertes. Eso es lo que ocurre justo cuando se encuentran con otro ser diferente pero tan diferente como ellos, con alguien que por ejemplo no quiere casarse ni tener hijos, sino a lo mejor dar la vuelta al mundo con retorno sine die, y lo mejor de todo: Alguien a quien le dé igual que los demás no compartan su forma de vida.


Es justo en ese momento cuando todo se pone en jaque: Ya no sirve de nada decir que controlas la situación, que no te vas a enamorar, que tienes muy claro lo que quieres en la vida y que nada ni nadie te apartará de ello…  Porque sabes que no es verdad. Intentas aparentar normalidad, intentas demostrar que sigues siendo el mismo de siempre, pero esa persona es capaz de sacar en ti algo que todavía no habían conseguido, algo que te hace sentir más vulnerable, algo que odias, pero sin embargo transiges, sin entender muy bien por qué. Empiezas a perdonar cosas que antes no tolerabas absolutamente a nadie, y empiezas a modular ciertos aspectos de tu vida, a limar ciertas reacciones… Y a echar de menos a esa persona si te pasas un día sin saber nada de ella.

Las citas, los encuentros, los planes… Cada vez son más bonitos, más íntimos y más de pareja, y sin darte cuenta todo eso ha pasado a darte igual, simplemente porque con su compañía la felicidad está asegurada.


Dicen que el tren sólo pasa una vez en la vida, y si detectas que todos los trenes que pasan son blancos y que este es verde, quizás ese piloto automático que ha sonado en tu interior te está indicando que dejar pasar una oportunidad como esta podría ser uno de los grandes errores de tu vida. Porque muchas veces no hay una segunda oportunidad o, si la hay, quizás sea tarde.

Vive la vida que siempre has imaginado desde ya, no hagas planes de futuro venideros para conseguirla, lucha por lo que quieres desde el segundo número uno. Así, pase lo que pase, sabrás que nunca es una derrota.


Casualidad, causalidad… Quién sabe. A veces necesitamos una buena causalidad para que el destino deje de ser una mera casualidad caprichosa que mueve nuestra vida como los hilos de una marioneta. Porque, para estar en paz con nosotros mismos, hay que calmar a nuestra mente. Y, muchas veces, nos acaba diciendo y resaltando las señales que está mandado nuestro corazón: “Sea como sea, no l@ dejes escapar”.


martes, 11 de julio de 2017

CONSTRUYE UNA RELACIÓN INDESTRUCTIBLE


Muchas veces acabamos rompiendo nuestra relación sin motivo aparente, sin terceras personas de por medio, simplemente porque “no estábamos hechos el uno para el otro” o porque “se acabó el amor”.

La realidad, sin embargo, demuestra todo lo contrario: A lo mejor sí estábamos hechos el uno por el otro y había amor a raudales, pero no supimos crear una relación lo suficientemente sólida como para superar los distintos baches a los que tiene que hacer frente una relación a lo largo de su ciclo vital.

No se puede empezar la casa por el tejado y, al igual que la educación es algo que, o se adquiere desde pequeños o es muy difícil llegar a interiorizar con el tiempo, crear una relación firme e inmune es algo que se tiene que hacer desde el principio. Para ello, sigue los siguientes consejos:

1. Encuentra a la persona perfecta para construir esa relación indestructible


No nos vale cualquiera, ni mucho menos. Partir de la sensación de que es una relación avocada al fracaso hace que finalmente nuestros peores presagios se acaben cumpliendo. Y digo encuentra, que no busca, porque la persona perfecta, la que te pone la vida en jaque, la que te hace cuestionarte cosas a ti mismo… Aparece sin buscarla, quizás siendo que llevabais años siendo amigos, compañeros de trabajo, de gym, vecinos… Una vez que la tengas, ha llegado el momento de cuidar los pequeños detalles desde el principio.


 2. Conoce y comprende a tu pareja


Intenta conocer qué es lo que le gusta, lo que más odia, a qué tiene miedo, qué la hace enfadar, qué la hace sonreír… Y así sabrás cómo tratarla en cada momento y comprenderla a la perfección, sin necesidad de que esa persona dé excesivas explicaciones. En saber escuchar y valorar cómo reacciona cada uno ante distintas situaciones radica el éxito de una relación sin reproches.


 3. Admira a tu pareja


Tener a alguien a tu lado que te despierta admiración por su inteligencia, por su forma de ver la vida, por su mentalidad, por su personalidad, por lo que consigue… Hace que en las discusiones o en los peores momentos no lo hagas sentir inferior, que lo apoyes en todas las decisiones profesionales que tome y que te sientas orgulloso de esa persona.


 4. Sé detallista


No nos estamos refiriendo a hacer regalos continuamente, sino a los detalles verdaderamente importantes: Dar los buenos días y las buenas noches, preguntar por cómo ha sido su día, hacerle una visita cuando menos se lo espera (si no vivís juntos), acordarte de cuál es su flor favorita y llevársela, comprarle algo de su color preferido, volver al lugar de vuestra primera cita, llamarlo si está malito…


 5. Saber solucionar las discusiones


Evidentemente, cuando quieres compartir tu vida con alguien las discusiones aparecen tarde o temprano, pero en saber solucionarlas y aprender de ellas radica el verdadero éxito de una pareja. Escuchar, empatizar con el otro, compartir tu punto de vista con tu pareja, dialogar (sin gritar) e intentar llegar a un consenso, tener en cuenta la opinión de ambos y buscar una solución intermedia, es algo fundamental.


 6. Entender que tener una relación es algo más que estar juntos


Si lo estáis es porque os queréis, pero también queréis llevar la vida que llevabais antes de conoceros: Una relación no debe frenar al desarrollo personal y profesional, ni tampoco influir en las relaciones familiares, ni afectar a la relación con los amigos. Una relación viene para sumar, y sumando juntos entenderéis por qué no queréis estar separados. Evidentemente estar juntos supone ciertos sacrificios, y siempre los acaba haciendo uno más que el otro, pero los beneficios derivados de esa decisión hará que todo merezca la pena.


 7. Cuidar tu relación como si se fuera a romper mañana


Muchas veces no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y la manera de dejar de comportarnos así es cuidando la relación diariamente, haciéndolo porque nos apetece tener un buen día, y no dejarnos llevar con “mañana le pido perdón”, “ya le prepararé una sorpresa el sábado” o un “seguro que se soluciona”.


Reflexión del día: “Una relación es como una planta: Hay que regarla cada día, cuidarla con mucho amor y quitarle las malas hierbas cuando más lo necesite”. 

martes, 27 de junio de 2017

POR QUÉ LAS PEGAS DESAPARECEN CUANDO ENCUENTRAS A LA PERSONA PERFECTA


En la vida no hay nada como tener “férreos” principios y que éstos caigan por su propio peso. Y eso sólo ocurre cuando nos dejamos llevar, dejamos de agobiarnos por cosas sin sentido, por prejuicios, pasamos del estereotipo de príncipe azul diez, de lo que consideramos perfecto, de lo que nos gustaría tener… A realmente ser, estar.

De este modo, cuando de verdad empezamos a disfrutar de la vida rompemos esa coraza de “es lo correcto”, “es lo que debo hacer”, “es lo que esperan de mi” y por fin nos atrevemos a escribir nuestro propio libro.


Hay muchas maneras de salir de nuestra zona de confort, de romper ese caparazón, de derribar estos muros que nos oprimen: estudiando en la universidad lo que de verdad deseamos y no aquello que nuestros padres quieren que estudiemos, dedicándonos a lo que nos gusta (habiendo estudiado en la universidad lo que esperaban de nosotros, ¡nunca es tarde para vivir la vida que siempre deseaste!), irnos de casa y aprender a sobrevivir solitos… Y enamorarnos de alguien que, a priori, no es nuestro prototipo.


Dejar a un lado los prejuicios y lo que debería ser es un logro absoluto, así que aprovéchalo, porque es una gran oportunidad para encontrar a alguien que te quiere de verdad. ¿No te has preguntado muchas veces por qué fallan tus relaciones? A lo mejor porque te obligas a salir con quien crees que deberías, pero realmente no te lanzas a vivir una loca aventura que puede acabar muy bien con quien te gusta de verdad.


Hay muchas maneras de salir de ese prototipo ideal: Estar con alguien con quien tenemos una gran diferencia de edad, de distinta clase social, de distinta raza, que no tiene estudios (o sí, dependiendo de lo que tengamos nosotros), con distintos gustos, con distintas expectativas (¿desde cuándo es un problema que tú te quieras casar y que él no? Déjate llevar y seguro que encontráis la solución perfecta)…


No lo olvides: “Para ser feliz, primero debes liberarte y, para ello, podrías empezar por dejar de prohibirte hacer lo que realmente quieres”. 

martes, 20 de junio de 2017

POR QUÉ NO DEBERÍAIS VOLVER A INTENTARLO


Estuviste tiempo con esa persona: Varios años. Sabes perfectamente cómo es. En vuestra relación tuvisteis momentos muy buenos, que te hacían flotar, estar como en una nube, reír a carcajadas y tener una sonrisa tonta las 24 horas del día. Eso era a lo que te aferrabas cuando luchabas por seguir. Y lo hacías aun siendo que sabías que desde fuera te recomendarías a ti mismo romper, empezar a mirar por ti y dejar de estar con alguien que no te hace feliz.

Pero sacabas fuerzas de flaqueza de donde ni tú sabías que las tenías y seguías adelante, escudándote en que estabas enamorad@ y que en el fondo esa persona te hacía feliz, en que lo querías todo con ella (pero sus hechos te demostraban que su compromiso estaba a años luz del tuyo) y que a ti en la vida te habían enseñado a luchar, que las cosas no son siempre fáciles.


Y así, bofetón tras bofetón con la realidad, con su indiferencia, con tu desilusión, te diste cuenta de que había llegado el fin y el inicio de quererte de una vez por todas a ti mism@.

Y, al cabo de un tiempo, cuando has sido capaz de curar tus heridas, esa persona vuelve. Vuelve para ponerte la vida patas arriba, pensándose que con un “lo siento” se soluciona tanto dolor. Puedes perdonarlo para sentirte más libre, pero no puedes olvidar que has aprendido a ser feliz.

Volver a intentarlo es un acto de fe ciega, de volver a exponerte al sufrimiento, de volver a compartir tu vida con alguien que te la destrozó… Son muchas cosas buenas, pero también mucho esfuerzo por creer en ti y encontrar lo que realmente te mereces como para tirarlo por la borda.



Reflexión del día: “En el fondo, la gente no cambia”

martes, 13 de junio de 2017

DEJA A UN LADO TUS PREOCUPACIONES Y VIVE LA VIDA QUE SIEMPRE TE HABRÍA GUSTADO VIVIR


¿Cuántas veces hemos dicho “ojalá”, “a ver si…”, “cómo me gustaría…”? Pero luego, por razones de falta de tiempo libre, hemos pospuesto indefinidamente nuestras ilusiones en pro de la realización de nuestras obligaciones, con la consiguiente tristeza y resignación asociadas a ello.

La canción The Nights, de Avicii, dice una frase muy importante: Live a life you will remember”. Y ese es el objetivo, y para ello tienes que hacer lo que te apetezca, lo que siempre soñaste, eso que te haría sonreír hasta que duelan las mejillas, lo que te hace reír a carcajadas…

Pero, para conseguir ese cambio de vida, es fundamental un cambio de mentalidad, de modo que no va a ser especialmente fácil conseguirlo. Tendrás que ser fuerte, y te costará sufrimiento al principio. No obstante, es mejor cambiar (y, con el cambio, sufrir un poco) que sufrir por no cambiar y seguir viviendo una vida que no te llena. ¿Tampoco es un precio tan caro por tu libertad más plena, no?

Vale, quizás ya te haya convencido de que necesitas cambiar y ser feliz de una vez por todas, pero está claro que estarás pensando que no es tan fácil, y que no sabes por dónde empezar.  Pues bien, los pasos para alcanzar esa ansiada libertad y felicidad son:

1. ¿Qué te gustaría hacer en la vida y todavía no has hecho?
Sinceridad, no importa lo complicado que sea.



 2. ¿Cómo sería tu vida para que no tuvieras excesivas preocupaciones?
Ej. Si estás en una relación sentimental que, aunque tiene momentos muy buenos, hay momentos malos que duran demasiado y te afectan a tu salud, quizás deberías replantearte tu situación sentimental.



3. ¿Podría dedicarme a algo que a lo mejor no me dé tanto dinero (o que me dé lo mismo, o incluso más) como ahora percibo, pero que me haga mucho más feliz o me proporcione mucha más calidad de vida?
Muchas veces, aunque nuestra profesión sea un sueño, trabajar por ejemplo como médico es un estrés continuo, no sólo porque te juegas la vida de tus pacientes, sino también por los horarios caóticos, por las largas jornadas de guardia… 
La calidad de vida es muy importante, y a lo mejor seríamos mucho más felices trabajando en un horario “de funcionario” de 9 a 15 h., y haciendo un trabajo más rutinario de administrativo, que por ejemplo trabajando como abogado y teniendo un horario de 9 a 14 y de 16 a 20 h., horario que no permite conciliar tu vida personal con la vida laboral, y tener tiempo para ti y para tus cosas.



 4. ¿Qué actividades de ocio me hacen especialmente feliz en la actualidad?
Saber guardar un tiempo de ocio para dedicarlo a aquello que realmente nos hace sentir bien con nosotros mismos es algo fundamental.



5. ¿En qué lugares me siento especialmente feliz?
Saber en qué lugar seríamos más felices, es un truco para saber qué queremos en la vida. Si por ejemplo la playa te encanta, mudarte a un sitio con mar te daría la vida. Si vives en un pueblo y echas de menos los servicios disponibles en la ciudad, a lo mejor es el momento de un cambio.



6. ¿Qué personas necesito en mi vida para sentirme completo y afortunado?
Saber quiénes son importantes para nosotros, es una manera de saber optimizar nuestra vida. Si nos encantan los viernes por la noche porque hacemos quedada con nuestros amigos, los domingos porque comemos con nuestra familia, o los jueves porque salimos con nuestros compis de la uni, estas personas son importantes para nosotros, y son planes de calidad que no deberíamos perder porque nos aportan lo que necesitamos.


Reflexión del día: “Este es el primer paso para un gran cambio. Ya tienes las herramientas, el resto está dentro de ti. Escúchate y sé feliz”

martes, 6 de junio de 2017

PLANES MUY ROMÁNTICOS CON LOS QUE SORPRENDER A TU PAREJA


Nunca hay que subestimar la importancia de sorprender a nuestra pareja. Muchas veces, una vez que hemos pasado la fase de enamoramiento inicial y de vivir cada segundo como si no hubiera un mañana, nos dejamos llevar y nos acomodamos al lado de alguien, sin hacer demasiado por mantener esa magia que tan especiales nos hace sentir.

Por ello, sorprender a tu pareja con un planazo romántico es algo que viene bien independientemente de que vuestra relación esté en su mejor momento o de que estéis pasando por un bache.
  •          Si estáis en vuestro mejor momento, es importante tener en cuenta que no es suficiente con estar con la otra persona por estar, o con hacer pequeños detalles del día a día, ya que este tipo de sorpresas unen más y son la mejor manera de agradecer al causante de tu sonrisa.
  •       Si no estáis en vuestro mejor momento o queréis recuperar a alguien a quien habéis perdido, una demostración así es la mejor opción.


Aunque nadie conoce a vuestra pareja tan bien como vosotros mismos, os vamos a dejar un par de ideas de planes y sorpresas románticas con los que acertar seguro, en función de si vuestra pareja es chico o chica.

1. Si vuestra pareja es CHICA
Avisa a tu novia y dile “en media hora te paso a recoger, estate lista” (porque así le das tiempo para que se arregle y se ponga mona, de lo contrario puede ser que empieces mal la noche), a no ser que estéis en un momento complicado y dudes de que se prepare en media hora si la avisas, así que lo mejor en tal caso sería aparecer sin avisar.

Llévale un ramo de flores, investiga cuál es su flor favorita y, ante la duda, tienes dos opciones: ir a la floristería y que te hagan un boquete de flores mezclado (así aciertas seguro) o llevarle un ramo de rosas (a poder ser, rojas), ya que lo clásico nunca pasa de moda.


A partir de ahí, llévala a cenar a un sitio bonito, que sepas que le gusta (ej. Un italiano). Previamente, reserva en el restaurante, di que es una noche importante para vosotros y que os preparen una mesa un poco más apartada, con luz de velas, con pétalos románticos. Aunque parezca mentira, si se lo vendes bien, al restaurante le encantará ayudarte, ya que tendrá la sensación de que valoras como cliente su buen trato y atención hacia sus comensales.

Después de salir de la cena, ve a un sitio de la ciudad alejado, que no esté muy concurrido y que no tenga mal ambiente, donde sepas que se puede observar el cielo claramente, sin estar especialmente iluminado por las farolas de los centros de las ciudades. Y, allí, observad juntos las estrellas y, si estás seguro, prométele amor eterno. Será una noche que no podréis olvidar.



2. Si tu pareja es CHICO
En este caso, toca hacer un pequeño esfuerzo: Ve a cenar con tu chico a su restaurante favorito (ya sea de pizzas, de hamburguesas…) y disfruta de la cena con él. Antes o después, en función de cuándo tenga lugar, acompaña a tu chico, aunque no sea tu plan más esperado, a un partido (de fútbol, de basket… ¡de lo que le guste!) o a un concierto de un grupo que sabes que le gusta especialmente, y dalo todo vibrando con los goles o con sus canciones favoritas. Ver que te preocupas por lo que le gusta y que haces esfuerzos por hacerlo feliz, hará que te valore de verdad y que se dé cuenta de que para ti él es lo más importante.


Para rematar la jornada, puedes desafiarlo a unos juegos (aunque sepas que vas a perder desde el minuto 0): un billar, un futbolín, unos dardos… O ese juego de la Play Station que lo tiene tan enganchado. Es una manera de demostrarle que, aunque sois pareja, también podéis ser los mejores amigos del mundo mundial, y que juntos podéis disfrutar más allá de la cama.



No lo olvides: “Hacer felices a los demás está al alcance de nuestra mano”.